Si estoy infectado con el VIH, ¿Qué exámenes de laboratorio me van a hacer? Parte IV

Existen algunas infecciones que requieren atención y tratamiento, para descartar su presencia, usamos los siguientes exámenes:

  • Prueba de tuberculina: la realización de esta prueba requiere de dos visitas; inicialmente, te aplican una inyección que busca retar a tu sistema inmunológico para saber si has estado expuesto a la bacteria Mycobacterium tuberculosis causante de tuberculosis y 48-72 horas después, una persona entrenada para dicho fin, leerá la prueba. Si esta es positiva, el médico debe evaluar cuál es la posibilidad de llegues a tener tuberculosis y cuándo administrar el tratamiento. Es muy importante saber que la interpretación de este examen es compleja y que siempre tu médico te debe explicar qué significado tiene el resultado en tu caso particular.
  • IgG para toxoplasma: el Toxoplasma gondii es un parásito que se transmite por consumo de carne, verduras o frutas mal lavadas o con cocción deficiente y por el contacto estrecho con heces de gato. La infección es muy común en la población general y muchas personas no manifiestan ningún síntoma. Sin embargo, los pacientes infectados con VIH que tienen mayor compromiso del sistema inmunológico podrían presentar enfermedades graves, por lo que es importante identificar si ya se ha estado en contacto con este microrganismo para tomar decisiones terapéuticas, o para que sepas que debes ser más cuidadoso a la hora de cocinar y lavar los alimentos para prevenir la infección.

Otras de gran importancia son aquellas que se transmiten por vía sexual, ¡espéralas en el siguiente post!

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Si tengo la infección por VIH, ¿Qué vacunas debo ponerme?

Recuerda que antes que nada, debes consultar con tu médico para conocer si tu esquema de vacunación está completo y en caso de que no lo esté, cuáles vacunas te hacen falta.

Idealmente debes vacunarte con el esquema nacional y tener en cuenta las siguientes recomendaciones:

  • Influenza de forma anual, debido al alto riesgo de neumonía por este virus.
  • Virus del Papiloma Humano, aunque si la citología vaginal o anogenital revela que ya tienes este virus, la eficacia de la vacuna es muy controvertida y debes consultar con tu médico si realmente es necesaria en tu caso.
  • Virus de la hepatitis B, aunque en teoría todas las personas a la edad adulta ya deberíamos tener este esquema completo, es posible que por distintas razones esto no sea así; por eso, lo ideal es completar las dosis de vacunación y hacer un examen de anticuerpos posvacunales, que permiten ver la respuesta de tu sistema inmunológico ante la vacuna y comprobar que esta sí fue efectiva.
  • Virus de la hepatitis A.
  • Neisseria meningitidis en dos dosis de vacuna conjugada y completar el esquema con polisacáridos; esto previene la meningitis por este microrganismo.
  • Neumococo idealmente con la vacuna conjugada 13-valente, esto previene enfermedades graves por Streptococcus pneumoniae causante de neumonía e infecciones sistémicas.
  • Varicela, sobre todo en personas que no hayan padecido de esta infección en la infancia, previene la varicela grave y el herpes zóster. NO se debe aplicar cuando el conteo de células T CD4+ es menor de 200 cel/uL o si ya se tiene diagnóstico de SIDA.
  • Virus de la fiebre amarilla, especialmente en aquellos que viven en zonas donde este virus es muy común. Está contraindicada en algunos tipos de cáncer, cuando el conteo de células T CD4+ es menor de 200 cel/uL o se tiene diagnóstico previo de SIDA.

Es importante tener en cuenta que NINGUNO de los convivientes con una persona infectada por el VIH debe recibir la vacuna de polio oral, ya que puede poner en riesgo la salud del paciente; en estos casos se debe usar la vacuna de polio intramuscular, la cual está disponible en nuestro medio.