¿Es prudente que una persona infectada cuente su diagnóstico a otras personas?

Otros miembros de familia…

familiaSi tienes una buena relación con los padres y ellos se encuentran en buen estado de salud, es ideal que compartas esta noticia; aunque no sea una buena noticia lo más seguro es que ellos te brinden apoyo emocional. Si tu relación con ellos en el pasado no era ideal, la noticia puede hacer más difícil la relación. En la medida en que tú les demuestres que puedes seguir adelante con tu vida ellos irán aceptando la situación más fácilmente.

Con respecto a los hermanos debes tener en cuenta la edad que tengan, las capacidades para entender esta situación y el tipo de relación que tengas con cada uno de ellos antes de tomar la decisión de contarles.

Cuando la persona infectada tiene hijos, puede ser aún más complejo tomar la decisión de compartir la noticia con ellos. Debe tener en consideración la edad de los hijos, el pronóstico de salud que tiene el padre o la madre y planificar la custodia de los hijos, en caso de que sean menores y ambos padres estén infectados.

En cualquier caso y una vez se haya tomado la decisión de contar el diagnóstico, se debe dar la noticia de la manera más simple y directa posible, haciendo énfasis de porque te parece importante que ellos sepan y que deseas tener su apoyo para poder seguir adelante. Debes hacerles saber que aunque es un diagnóstico delicado, existen opciones terapéuticas que te permitirán tener una buena calidad y expectativa de vida. También debes discutir sobre las formas de trasmisión y los cuidados mínimos que se deben tener durante la convivencia.

… a amigos

abrazo-4790_4790Es común que las personas infectadas quieran compartir su nueva condición con los amigos más íntimos al poco tiempo de haberse enterado. Antes de hacerlo, debes tener la certeza de que esta persona va a mantener la confidencialidad de la información y debes hacérselo saber en forma explícita. El apoyo emocional que le pueda brindar un amigo es esencial, aparte de que puede ser mucho más objetivo con respecto a muchas situaciones que esta nueva condición implica. Similar a lo que puede ocurrir en otras circunstancias difíciles, algunas amistades se fortalecerán mientras que otras desaparecerán y es un riesgo que debes evaluar antes de definir a quien le cuentas y sobre todo debes estar dispuesto a asumir ese riesgo. En este proceso debes ser claro, indicarles que para ti es muy importante recibir su apoyo incondicional ya que necesitas con quien compartir tus temores y angustias. En muchas ocasiones ellos pueden tener ideas que te pueden ayudar a asimilar más fácilmente muchas situaciones.

¡Síguenos y compártenos! ¡Envíanos tus preguntas, estamos ansiosos por responderlas!

Anuncios

Si estoy infectado con el VIH… ¿Qué puedo hacer para mantenerme saludable? Parte III

Hábitos alimenticios

A través de los alimentos recibimos la energía y los nutrientes que el cuerpo necesita para cumplir sus diferentes funciones y evitar las infecciones. Cuando no se recibe la alimentación adecuada, el cuerpo se debilita, no funciona bien y se hace más susceptible a todo tipo de enfermedades.

Teniendo en cuenta que el VIH, ataca el sistema inmune, disminuyendo las defensas, garantizar una buena nutrición es muy importante en los pacientes infectados con este virus.

Desde el momento del diagnóstico se debe recibir educación nutricional que permita crear o potenciar hábitos nutricionales saludables los cuales inician con un buen almacenamiento y  preparación de los alimentos, lo que se reflejará en una mejor calidad de vida del paciente infectado, tanto en las fases iniciales como una vez haya iniciado la terapia antiviral.

¡Recuerda comentar, seguirnos y compartir nuestras entradas!

¿Qué precauciones se deben tomar si se convive con una persona infectada por el VIH?

Es importante hacer énfasis en que la convivencia familiar, laboral, escolar o social no contempla ningún riesgo para adquirir la infección por el VIH.

Está claramente demostrado que el virus  no se adquiere al compartir platos, beber del mismo vaso, compartir alimentos o usar la misma ducha, sanitario, piscinas, y lugares públicos en general con personas infectadas. El VIH tampoco se transmite por el agua, por el aire ni a través de animales o insectos.

Fluidos corporales como  el nasal, la saliva, el sudor, las lágrimas, la orina o el vómito tampoco son infecciosos a no ser que contengan sangre.

En resumen, el riesgo es prácticamente inexistente si se tienen las precauciones adecuadas como no compartir objetos corto punzantes, cuchillas, máquinas de afeitar y utilizar una barrera física, tipo guantes en el caso que se le vaya prestar asistencia a un individuo infectado que presente una herida abierta.