¿Cuáles son los problemas asociados al uso de los antirretrovirales?

Si bien los avances recientes en el desarrollo de medicamentos antirretrovirales han permitido aumentar la calidad y expectativa de vida los individuos infectados, existen los siguientes efectos asociados a su uso que se deben tener en cuenta.

Por la toxicidad que tiene estos medicamentos se pueden asociar al desarrollo de afecciones cardíacas, insuficiencia renal, hipertrigliceridemia y osteoporosis.

El virus tiene una capacidad de mutación (de cambio) muy grande por lo que puede desarrollar resistencia a los medicamentos que se están recibiendo (es decir que dejan de controlar la replicación); estas mutaciones ocurren en forma natural pero también se presentan más frecuentemente cuando los pacientes omiten una o varias dosis de los medicamentos. De hecho estas cepas resistentes circulan cada vez con mayor frecuencia y una persona recién infectada, que aún no ha recibido terapia antiviral, puede ya presentar cepas virales con resistencia a uno o varios de los medicamentos que están actualmente en uso.

¿En qué consiste el tratamiento para la infección por el VIH?

Gracias a los avances científicos de los últimos años, el SIDA dejó de ser una enfermedad mortal y pasó a ser una infección crónica controlable con medicamentos. Para el éxito de la terapia se enfrentan diferentes barreras, destacándose la necesidad de hacer un diagnóstico precoz, la aceptación de la enfermedad, un alto nivel de adherencia o cumplimiento a la terapia y las diferentes medidas preventivas. Por esto se requiere un tratamiento integral que contempla además de la terapia antiviral, educación, apoyo psicosocial y nutricional.

Sin embargo, nos vamos a referir al tratamiento farmacológico. Existen diferentes tipos de medicamentos para el control de la infección por el VIH, los cuales atacan diferentes etapas del ciclo de replicación viral (proceso que utiliza el virus para reproducirse). Como el VIH cambia muy fácilmente, los pacientes deben tomar una combinación de fármacos para lograr la máxima supresión del VIH y evitar que el virus se vuelva resistente. El uso combinado de estos medicamentos se conoce como terapia antirretroviral altamente activa o TARAA. La TARAA, cambia el curso natural de la infección por el VIH y ha aumentado la expectativa y calidad de vida de los pacientes infectados de una manera muy significativa. Sin embargo, es importante resaltar que aunque ejerce un control de la replicación del virus aún no existe una cura para esta infección.

Los medicamentos actualmente disponibles se dividen en cinco familias: i) inhibidores de la proteasa; ii) inhibidores de la transcriptasa reversa análogos de nucleósidos; iii) inhibidores de la transcriptasa reversa no análogos de nucleósidos; iv) inhibidores de la integrasa y v) inhibidores de la entrada o fusión. Las cuatro primeras familias bloquean la acción e enzimas virales que necesita el virus para reproducirse y la última familia bloquea la entrada del virus a la célula en la cual se reproduce.