¿Cómo podemos prevenir las infecciones oportunistas en los pacientes infectados con VIH?

En los pacientes infectados, y dependiendo del riesgo y particularmente del estado de inmunosupresión, es decir del recuento de linfocitos T CD4+, se pueden dar medicamentos para prevenir que algunos microorganismos oportunistas causen enfermedad. Estos tratamientos deben realizarse bajo supervisión médica estricta.

Sin embargo, se van a enunciar una serie de normas y recomendaciones que pueden incorporarse en la vida diaria para prevenir la aparición de una de estas enfermedades, ya que con estas prácticas se minimiza el contacto con los microorganismos que las pueden causar.

  • No comer carne, pescado o mariscos crudos o poco cocinados
  • No tomar leche o productos lácteos sin que hayan sido pasteurizados
  • Estar atento a las fechas de caducidad de los alimentos y no ingerirlos por fuera de este período
  • Lavarse las manos con agua y jabón, antes y después de manipular los alimentos
  • Lavar muy bien todos los utensilios que se van a utilizar para manipular los alimentos
  • Lavar muy bien las frutas y verduras, idealmente con agua que contenga unas gotas de hipoclorito
  • Idealmente usar guantes para manipular los alimentos
  • Realizar una limpieza periódica del refrigerador y congelador
  • Asegurarse que la temperatura del refrigerador esté entre 0º y 5ºC y la del congelador entre -18o y -20 ºC
  • Tener en cuenta la temperatura ideal de almacenamiento de los alimentos ya preparados; muchos de ellos no resisten más de dos horas a temperatura ambiente, en particular las salsas y cremas
  • Tener precaución durante el contacto con animales; lavarse las manos muy bien después de tocarlos. Idealmente las personas infectadas no deben encargarse de manipular los excrementos de los animales; en caso de ser necesario lo deben hacer con guantes, seguido de un lavado cuidadoso de manos
  • Realizar trabajos como el de vaciar y limpiar la caneca de la basura y de jardinería, idealmente con guantes.
  • No verter agua sucia en el sitio en el que se manipulan los alimentos
  • No tener contacto estrecho con personas que estén sufriendo procesos infecciosos; en el caso de que ocurra la exposición se debe consultar con el médico tratante lo más pronto posible para evaluar la posibilidad de hacer alguna intervención terapéutica.

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¿Cuál es la enfermedad oportunista que afecta más frecuentemente a las personas infectadas con el VIH?

La enfermedad oportunista es causada por microorganismos que habitualmente no afectan a las personas que tienen un sistema inmune competente (sano). La frecuencia de las distintas infecciones oportunistas varía según la situación geográfica, ya que depende de la prevalencia de los microrganismos que causan este tipo de infecciones. En términos generales la tuberculosis es la infección oportunista que se presenta con mayor frecuencia en personas infectadas por el VIH-1. De hecho, se considera como el agente causal responsable de la muerte de aproximadamente el 30% de las personas infectadas por el VIH-1, en etapa de SIDA. Cabe resaltar que el área donde se ve más esta coinfección es en África. En Colombia, las infecciones oportunistas más frecuentes son la tuberculosis pulmonar y extrapulmonar y la neumonía causada por Pneumocystis jiroveci.

¿Qué es una enfermedad oportunista?

La enfermedad oportunista es causada por microorganismos que habitualmente no afectan a las personas que tienen un sistema inmune competente (sano). Cuando el sistema inmune se altera, el microorganismo encuentra la “oportunidad” para causar enfermedad. La mayoría de las personas se encuentra infectadas con estos microorganismos que eventualmente, si las condiciones se dan, empiezan a causar enfermedad, indicando que hay inmunodeficiencia, es decir que ya hay una alteración marcada del sistema inmune. Las enfermedades oportunistas no son exclusivas de pacientes infectados con el  VIH, se pueden presentar en pacientes con otras condiciones asociadas con inmunodeficiencia, como pacientes con cáncer y pacientes trasplantados que reciben terapia inmunosupresora, entre otros.